Ruta del Silencio
Salida: Pueblo de San Cristóbal, en dirección de la garganta.
Desnivel: 650m
Esta ruta, considerada la más difícil de la zona, por las dos subidas y bajadas que tiene nos permite observar la naturaleza más virgen de Los Oscos.
En muchos casos, un perro decidirá acompañarte durante toda la ruta, llenando el silencio que los bosques te ofrecen.
Al comienzo, desde la capilla de San Cristóbal, podrás observar el valle del río Ahío. También cruzarás cuatro pueblos semiabandonados: San Cristóbal, Mourelle, Brusquete y Cascadas, que te permitirán descrubirr la arquitectura tradicional de Los Oscos, sentirás que retrocedes en el tiempo.
Tras los primeros pueblos, la ruta se adentra en un bosque autóctono de castaños y robles, algunos de siglos de antigüedad. Las construcciones redondas que vas a descubrir son corripias, se utilizaban antiguamente para almacenar las castañas.
El mirador de Balongo es el punto ideal para disfrutar de las vistas mientras tomas un aperitivo.
Solo nos queda el último pronunciado descenso que nos permitirá cruzar el rio Ahío previo a su desembocadura en el río Agüeira.
UN CONSEJO: En pleno verano puede ser que un mar de nieble inunde el valle, limitando las vistas. En pleno invierno puede haber nieve. Elige primavera y otoño para disfrutar de esta ruta.
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